Mira la luna llena
con ojos oxidados!
Cansado de amasar lágrimas, llegas
a convencerte de que no hay ocaso
que no vista disfraces
de voz estrangulada
y lívida, agotada de misterios.
La mente viste saco de destino,
paciencia de dolor y escapa en moto,
vuela sobre los flecos
de las maletas de una Harley Davidson.
La mente es grama, es albahaca, es verde,
evoca el sabor áspero
y amargo de la savia
que ruge por los líos de la vida.
Todos tenemos claro
que no vivimos solos,
pero nos encerramos en espacios
desconocidos y desabrigados
para la precisión de la palabra.
Hablar para mover
los labios simplemente;
hablar sin condiciones ni argumento;
hablar para querer
y acariciar los bucles del olor
de la piel de la espalda
cuando el amor le ha transitado el tacto.
Hablar sin esperanza
porque todo es certeza, es conocido,
es anterior hasta que se produce.
Colgado de la duda vive el hombre,
colgado de su mente,
cuando la fuerza se halla en la locura
que nace de la sangre,
que surge de repente
y suda por los poros, caminando
las ocasiones del día presente.
Vivir anárquico es latir sintiendo
que el mundo te acaricia aunque no quieras.
Vivir en orden es también sentir
anclajes rodeándote
y ver crecer las noches trasplantadas
desde tu insinuación
a la maceta terca
que hace resucitar esquejes otros:
¡a trozos y a retales nos hacemos!
La realidad alarga
un mundo no uniforme
aunque reconocible;
y eso que todo esconde
es simple habitación,
camaranchón incómodo y holgado:
caben tu irritación y tu descanso,
caben tus labios y tus sinsabores
lijan la lengua y matan las papilas
del amargor. Entonces,
sólo entonces despiertas,
recuperas el pulso,
liberas las reformas de tus manos,
sobas tu cuerpo y dices
que ya es momento de volver.
Y ríes.
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viernes, 16 de marzo de 2012
viernes, 27 de agosto de 2010
O teu corpo é redondo...
Os acompaño un poema de António Ramos Rosa
O teu corpo é redondo mas não é uma ilha
nem uma pedra nem um fruto nem um rio
o teu corpo
tem o calor que só o teu corpo tem
o sangue que flui nele não é teu
de quem é o teu corpo que é teu e não é teu
é teu quando te entregas a quem te possui
e que tu possuis como se fosse teu porque é teu
quem foi que te disse que a tua vida é tecida pelo vento?
O perfume que o teu corpo exala
será o aroma de uma cinza
ou o lento aroma do teo corpo
O teu primeiro amor não foi num leito
mas entre ervas obscuras ouvindo o canto monótono de una rola
Numa noite de verão um teu vizinho apaixonado
destelhou o telhado para verte nua
quando miravas os teus seios como duas brasas redondas
Tu és redonda mais redonda do que tu pensas
Uma carícia ou um beijo tornam-te ainda mais redonda
e estremeces como uma sombra fresca.
O teu corpo é redondo mas não é uma ilha
nem uma pedra nem um fruto nem um rio
o teu corpo
tem o calor que só o teu corpo tem
o sangue que flui nele não é teu
de quem é o teu corpo que é teu e não é teu
é teu quando te entregas a quem te possui
e que tu possuis como se fosse teu porque é teu
quem foi que te disse que a tua vida é tecida pelo vento?
O perfume que o teu corpo exala
será o aroma de uma cinza
ou o lento aroma do teo corpo
O teu primeiro amor não foi num leito
mas entre ervas obscuras ouvindo o canto monótono de una rola
Numa noite de verão um teu vizinho apaixonado
destelhou o telhado para verte nua
quando miravas os teus seios como duas brasas redondas
Tu és redonda mais redonda do que tu pensas
Uma carícia ou um beijo tornam-te ainda mais redonda
e estremeces como uma sombra fresca.
miércoles, 7 de julio de 2010
Sunset
¡Eeeeeeee!
¡Eeeeeeee!
¡Eeeeeeee!
Intrépido, distinto,
como la precisión de la palabra,
perfecto y delicado,
el sol se pone despacioso, tierno,
cayéndose, sin tiempo, indiferente
a los que no le miran
ni sienten que su luz se desvanece
en rayos acodados
al horizonte de la mar en calma.
El sol se pone en besos disparados
y se acomoda en retinas ajenas.
La luz te dice cosas
y tú no le contestas,
la miras, no te escondes,
te descompones y coloras, rasgas
las horas que conciben horizontes
y dices: ¡vale, venga!
El sol se aleja; entonces te confortas
con su caída, miras
y el ciclo de la vida se alimenta.
Aún no se ha puesto, grita con su luz
y ya convoca el ritmo de su ocaso.
Todos miramos lento.
Se tomará su tiempo
y se enrojecerá cuando le duela,
estemos o no estemos en su juego.
[Bueu, playa de Portomaior,
con cuatro o cinco güisquis encima, viéndole despedir el día por la isla de Ons]
¡Eeeeeeee!
¡Eeeeeeee!
Intrépido, distinto,
como la precisión de la palabra,
perfecto y delicado,
el sol se pone despacioso, tierno,
cayéndose, sin tiempo, indiferente
a los que no le miran
ni sienten que su luz se desvanece
en rayos acodados
al horizonte de la mar en calma.
El sol se pone en besos disparados
y se acomoda en retinas ajenas.
La luz te dice cosas
y tú no le contestas,
la miras, no te escondes,
te descompones y coloras, rasgas
las horas que conciben horizontes
y dices: ¡vale, venga!
El sol se aleja; entonces te confortas
con su caída, miras
y el ciclo de la vida se alimenta.
Aún no se ha puesto, grita con su luz
y ya convoca el ritmo de su ocaso.
Todos miramos lento.
Se tomará su tiempo
y se enrojecerá cuando le duela,
estemos o no estemos en su juego.
[Bueu, playa de Portomaior,
con cuatro o cinco güisquis encima, viéndole despedir el día por la isla de Ons]
Siempre imaginamos
Siempre imaginamos
que existiría el día perfecto
y afortunadamente no es así.
Nos abandonamos
en imaginario proyecto
para cambiar despueses por aquí.
Atrás en la memoria
desabarcamos la conciencia yerma
de vítores. Recuerdos elocuentes
congregan su silencio de autopista
metidos en la noria
de torpes cangilones, el esperma
que da vida a caricias infrecuentes
subidas a la voz de un alquimista
barato.
Levanta el hombre apuestas de futuro
para absorber perfumes, la nariz
es la protagonista de la cara:
¡no hay como oler para sentirse vivo!
Al rato
sentimos la sazón de lo maduro,
la concreción del tiempo y el matiz
que siempre imaginamos ocupara
la plenitud que acude sin motivo.
que existiría el día perfecto
y afortunadamente no es así.
Nos abandonamos
en imaginario proyecto
para cambiar despueses por aquí.
Atrás en la memoria
desabarcamos la conciencia yerma
de vítores. Recuerdos elocuentes
congregan su silencio de autopista
metidos en la noria
de torpes cangilones, el esperma
que da vida a caricias infrecuentes
subidas a la voz de un alquimista
barato.
Levanta el hombre apuestas de futuro
para absorber perfumes, la nariz
es la protagonista de la cara:
¡no hay como oler para sentirse vivo!
Al rato
sentimos la sazón de lo maduro,
la concreción del tiempo y el matiz
que siempre imaginamos ocupara
la plenitud que acude sin motivo.
domingo, 14 de febrero de 2010
Ensayando coartadas
El espíritu de la indulgencia
rececha miradas
con la guardia baja:
todas aquellas espontáneas,
nobles por ello,
no impostadas,
originales y humanas.
Pero hay que ir a cazarlas,
porque siempre estamos
ensayando coartadas,
para que no se note
que tenemos sentimientos.
rececha miradas
con la guardia baja:
todas aquellas espontáneas,
nobles por ello,
no impostadas,
originales y humanas.
Pero hay que ir a cazarlas,
porque siempre estamos
ensayando coartadas,
para que no se note
que tenemos sentimientos.
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